Este es un compilado que ninguna revista deportiva ha sacado, ni siquiera ha reparado en ella, claro …todos estamos full final Brasil – Argentina (que entre otras cosas así fue digitada por CONMEBOL) y nadie pasa a anotar los detalles de las particularidades de estos jugadores.
Hubo una época, me precio de haberla conocido, cuando el fútbol era más garra y entrega en cancha, y los resultados eran apantallantes, en pocas palabras … los Dioses paganos del fútbol eran los jugadores, los que daban la vida y hacían cabriolas en la cancha ….
Me contaba un compañero de trabajo, hace unos días, que le dijo a si hijo pequeño, “mirá vamos a ver la tele que hoy juega la Selección”, el niño entusiasmado, se sentó con su padre, y cuando vio que era la Selección Maypr Salvadoreña,le dijo a su padre:
Se apellidan Batres, Perdomo, Portillo. Gallo, Velásquez, Ruiz, Robles, Ramirez, Bonilla … y varios otros que se han encargado, y se encargan, a lo largo de los tiempos, de devolvernos la felicidad, la alegría, la ilusión a los salvadoreños.
Se vienen las semifinales del Fútbol Nacional (si señor, así con mayúsculas, para usted que no vive, no respira, si un fin de semana no ve al Real Madrid, a la Juventus y al Bayern Munich en fila, pero no tiene la más mínima idea donde queda Jocoro), y eso es asunto delicado …
Quien dice qué no? Quien nos detiene? Quien dice que este día, que todos los pamperos nos vestimos de gloria, la gloria del Firpo de ayer, hoy y siempre … no sea el día en que este, nuestro Luis Ángel Firpo, no despegue de todos los momentos amargos que nos ha tocado vivir?
Para todos los contras, los que no querían vernos de nuevo, para todos los que citan y recitan la frasesita de que "somos de segunda" o "Firpo no existe", que estamos muertos, que somos de la "B"

Lo que hoy es tan sencillo, simplemente apretar un tubo del que obtenemos la cantidad exacta que necesitamos para mantener nuestros dientes sanos y limpios, hace siglos tuvo su larga historia y variantes.
07:26 am suena la alarma del despertador, esta ha sonado unos minutos más tarde de lo normal, -¡!maldita alarma¡! nunca suena a la hora indicada-hubo un apagón anoche quizás; saltó de la cama como un soldado que va a la guerra, tomó una ducha rápida, me visto, no hay tiempo para combinar camisa, pantalón y corbata, salgo despavorido para el trabajo, a dos cuadras la mente me juega una mala pasada, las neuronas me recuerdan que he olvidado mi teléfono celular, -¡!maldita sea¡!-digo en mis adentros, regreso por él, llego a la parada del autobús y éste ya ha partido, no me queda más que esperar el siguiente.
