
(Investigación dedicada con respeto a la afición del FAS, la que incluye a mi esposa Tania y mi hija Adriana).
Muchas veces, he hablado con amigos, fanáticos del FAS, con quienes siempre íbamos al Quiteño, a pelearnos en los FAS – Firpo, a ver quién gritaba más fuerte, y si Firpo ganaba en Santa Ana (cosa que hicimos varias veces).

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.

En estos días, post descensum consumatum de nuestro querido y jamás candidato a ser abandonado de nuestra preferencia futbolera, Luis Ángel Firpo, se me ha acercado muchísima gente, buena onda … como que se hubiera muerto un pariente algo así …
… poco les ha faltado para decirme “mi más sentido pésame”.

Una noche de lluvia, el reloj marcaba la transición del 3 al 4 de mayo de 1949, en esa noche fatídica, Italia perdió a su máximo campeón de futbol hasta esa fecha, el Torino FC, y base de su selección nacional, todo eso en un solo avión …
en una sola tragedia,
la tragedia de Superga..

Yo soy Timoteo Pampa
Un gaucho de donde a usted le dé la gana
Que al final pa´sustos no se gana

Nadie supo muy bien que pasó y si fue realidad o un “ardid” publicitario para poner la Copa Mundial de Fútbol 1966 a la máxima atención mundial … cosa que de hecho ya tenían …

- Vos estás loco Chele, de donde sacás que los chinos inventaron el fútbol si los chinos no han hecho más que copiar cosas?
La biblioteca estaba adornada con globos y anuncios de felicitaciones, era el día internacional del bibliotecario, un señor que ya tenía varios años de laborar en ella ese día para él era indiferente, uno más de los 365 días que tiene el año, “otro más para la columna de años”-expresó-Al llegar a la puerta de entrada notó que varios jóvenes estaban en fila para poder entrar; -“que raro”- pensó, casi nadie viene tan temprano.
O sea, si vos querès saber las cosas tal cual, desde el principio, déjame que te cuente más o menos como fueron los acontecimientos que nos trajeron hasta acá …

Cuando aquel infante fue enviado a la librería, a comprar útiles para sus tareas de escuela, en su pueblo natal de Benimanet, cerca de Valencia, España, quedo fascinado con un pequeño librito muy colorido, que tenía fotos y croquis de las obras del arquitecto Le Corbusier.