
Absolutamente.
Tanto así que hasta nuestros políticos, habitualmente tan poco astutos, se dan cuenta de este fenómeno, y aprovechan el embeleso futbolero para:

Jugador que cuando se enoja cambia de color
Hulk (Brasil)
Jugador favorito de los políticos salvadoreños
Robben (ésta se la robé a Bruno Porzio)

Todas las palabras que nunca dijimos …
Todos los “te quiero” que no nos animamos a pronunciar …
Todos los grandes proyectos que nunca iniciamos

No llores Cristia .. no, no llores en la cancha que se te va a correr el rímel, hasta mis hijos con sus amigos reunidos viendo el partido se dieron cuenta que ibas a estallar en lágrimas … y salieron con el típico coro ….

Es en particular, grande la euforia que tenemos en nuestro país y aledaños, por el Mundial Brasil 2014, lo cual me alegra, porque siempre es mejor escribir de esta chimbomba divina, y su historia, que hablar de la falta de cerebro de nuestros diputados, empezando por su Presidente, que aparte de todo, nos regala a los padres este “Asueto Nacional”, pasemos al tema que envuelve ambas puntas de la fecha.

La historia data de 68 años , el seleccionado indio (ojo, no hindú, hinduismo es la religión, indio el gentilicio), bah ! la selección de India no asistió al Mundial de Brasil, en 1950, debido a que a sus futbolistas, la FIFA, no les permitió jugar descalzos.

“Esta es la emisión especial de deportes de Radio Vaticano, ahora que el Santo Padre Francisco, es un fanático futbolero, ha adquirido realce la Copa Clerical .. fundada en el 2007 y que enfrenta equipos de obispos, vicarios, sacerdotes, seminaristas de todo el mundo …
O la “Gran Guerra” como deberíamos llamarla, o sea la “Guerra creada para que jamás hubiera más guerras” … una farsa, una comedia, seguimos en guerras siempre, y una comedia de errores fue la que desató este suceso …

Si de sincerarnos se trata, eso de mirarnos en el espejo crítico de cada día, debemos admitir que vivimos en la actualidad una crisis de la democracia representativa, no solo en El Salvador sino en todo el mundo.
Esta es una extraña historia que quiero contarles, y trata de un abogado joven que se llamaba Miguel H. El médico le había recomendado un fin de semana en el campo, lejos de toda huella de civilización.