Ya sé lo que me van a decir a raíz de la pregunta del título …”no tratés de engancharnos chele, un autogol vale un gol, nada más, nada menos …”
Pues .. fíjense que no, no necesariamente es así.
De la Historia se originan las leyendas y las leyendas dan origen a la Historia, y en otros casos, Historia y leyenda se conjugan en un suceso en común, una guerra y un esférico en disputa: una número 5 de gajos de cuero.

De los casos ingratos, de las muestras de ingratitud latente que la chimbomba tiene … la combinación sedes lejanas y viajes en barco plus el sistema de disputa hasta 1950, presentan varias muestras.

Antes, aquellos de los “congresillos técnicos” de FIFA, previo a cada partido, con jefes de delegación, árbitros y elección de indumentaria de cada equipo … no existían. Existía eso si … una notificación de FIFA acerca de que color debía usar cada selección en cada partido del Mundial.
En este paisito nuestro, de tan magras futbolísticas alegrías, la llegada la Copa del Mundo la de a de veras, no las “chabeleadas” que se inventa FIFA para llenar las arcas, nos llena de una dicha increíble y un hormigueo de envidia (positiva ?), a todos aquellos que caemos en el rango de sospecha de tener una chimbomba número 5 en el lugar que debería ocupar el corazón.

Llega un momento que hay que ponerle un “tate quieto” un “shoooo!” sonoro a todas las especulaciones, los chambres, el “me dijeron que …” …. Pamperos .. Firpo no está a la venta!!

Tuvo de todo, desde un partido empatado a la fuerza por incidencia del árbitro de Brasil Joao Etzhel Filho por motivos de odio político (URSS 4 Colombia 4) hasta el devastador terremoto de Valdivia, el cual tan solo 2 años antes (22 mayo 1960) arrasó con poblaciones enteras y la vida de más de 5000 chilenos, con una magnitud de 9,5 MW, es el más potente registrado instrumentalmente en la historia de la humanidad. °

Resulta que a la temprana edad de diez años me di cuenta que lo físico no era lo mío… era gordito, usaba lentes, brackets móviles, era pésimo jugando al fútbol y mi papá me peinaba con fleco hacia el costado con vaselina, usaba zapatos ortopédicos y carita de regalón… el combo perfecto del fracaso.

Parece mentira, amanece el 2024, y en un año más habremos alcanzado el primer cuarto de este nuevo siglo ..