
Todavía los países del Sur de América convulsionaban, era la época del caudillismo, la pasión desplegada en los campos de batalla se trasladó a los campos de fútbol, con métodos por lo general menos violentos.
Alejandro Scopelli; Enrique Guaita y Andrés Stagnaro, formaron parte de la selección Argentina que ganó el Campeonato Sudamericano (hoy Copa América) en 1929.

Por incongruente que pueda parecer, por zafado de la realidad e ilógico que suene … ningún país campeón de la Copa América, ganó el Campeonato Mundial siguiente tras llegar a levantar el máximo trofeo Sudamericano …

Muy similar al caso de nuestro recordado Oscar Alberto Quiteño, quien encontró la muerte salvando su portería en la grama del estadio que hoy lleva su nombre (Ver en este mismo blog ....)
http://www.danielrucks.com/index.php/deportes/41-vida-y-muerte-de-oscar-quiteno

Otra vez … noche de sábado y que más da? De nuevo se vuelcan las cervezas en las tambaleantes mesas improvisadas de las ventas de la Plaza y alrededores, acomodadas en la calle, donde la ciudad llora lágrimas y las confunde con el sudor en Usulután …

En el inicio fueron pedradas, así nos agarrábamos en Paleolítico Neolítico y Mesolítico, no nos habían traído la pólvora todavía …así que todo se solucionaba a pedradas.
Claro, ahora nos toca agarrar los colores nuestros, de firpenses, ante los tres últimos sucesos y hacer el mea culpa …

El futbol es de las pocas cosas que medio nos quedan, para generarnos un asomo efímero de esperanza, y encima esa esperanza nos la bajan a pedradas los mismos que deberían velar por el fútbol.

Ver jugar a Jorge González siempre fue un espectáculo, escucharlo hablar, es un lujo …
Llegó al instituto de medicina legal de la ciudad, era el nuevo que habían contratado para realizar las autopsias a todos los cadáveres que ingresaban a la morgue, vestía su uniforme: camisa, pantalón y gorra celeste, tenía también unos zapatos de tela del mismo color, estaba entusiasmado por ser el nuevo y realizar las autopsias.