
La mesa futbolera se juntaba los jueves, entre otras cosas, era el día ideal, había permiso de salir con los amigotes, y no interfería por si había fecha entre semana, o sea miércoles, para ir a ver los partidos al estadio.

Él era un hombre sencillo llamado Sebastián, si nos ponemos a revisar las estadísticas no pasaba de ser un número más … bah! como lo somos todos.
"Lo fusiló", "lo ajustició", "lo aplastó", "fue un misilazo a la portería", "cuerpo a cuerpo", "la Batalla del departamento de Santa Ana" (así los oí llamar al Metapán – FAS), "gladiadores", "lo vapuleó en la refriega", "velan sus armas", y por supuesto, estamos hablando de fútbol.
Cuando tenía once años tuve la suerte de conocer, tal vez, al personaje más icónico de mi vida, el que me iba a marcar, a su vez, el resto de mi existencia.
El Chef Nobu Matsuhisa, es un genio en la elaboración de “sushi”, es la gran novedad gastronómica, donde él y su equipo son contratados para preparar el plato tan japonés que conocemos, los restaurantes rebalsan con reservaciones desde meses anteriores. Nobu Matsuhisa, aparte de preparar buen “sushi” … es millonario.

El proyecto de la liga de Futbol de Primera División de 12 equipos nunca ha sido un proyecto descabellado para nuestro país, lo descabellado era tratar de meterla a la fuerza y con calzador, para salvar al Firpo o al Águila, que peleaban el descenso punto x punto hace un año.