
La vida de Cristóbal Colón es fascinante, a estas alturas de mi mitad de siglo de vida plus cinco no tengo la más mínima idea si era un intrépido navegante (había navegado muy poco antes de su viaje de 1492), un audaz vendedor de proyectos utópicos (o sea, haría pisto vendiendo Lotín en estos días), o un farsante muerto de hambre que se rebuscaba (a veces, me inclino por esta última teoría) para ir pasándolo.
Resulta que ha salido un estudio de una Universidad “x” (no aclaran la fuente) realizado por un creador de software, llamado Virgil Griffith, que dice que aquellos jóvenes fanáticos del reggaetón, tienen un cociente (coeficiente, cuando lo dejamos de usar?) intelectual menor …

Hubo una época, en que las muchachas románticas soñaban con casarse con un príncipe y los hombres inteligentes soñaban con llegar a ser reyes.
El payaso Dominó se sentó desolado en medio de la pista del circo, otra tarde más y no había llegado nadie a la carpa.
No te cambia la personalidad, aunque te cambies la camiseta, calzoneta, silueta, falso profeta, pizpireta, poco de poeta, mucho de coqueta, no te cambia el cerebro aunque te agregues 3 centímetros de nalgas y 2 números de tetas, sos la misma zoqueta, inquieta, que fuiste en los noventa …
