
Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.

Esto del olimpismo, está lleno de rincones, vericuetos, suspensiones por motivos políticos (la Olimpíada de Berlín 1916 no se realizó por la 1ª Guerra Mundial) y otros …

Un día observando por la ventana notó varias estructuras de hierro en color rojo y blanco, parecieran árboles multiplicándose a corta distancia, es una invasión de estructuras de metal muy altas; le pareció extraño, ahora dichas estructuras se combinaban con el paisaje o mejor dicho pasaban a formar parte del paisaje pero de una manera rápida e impuesta, no se adaptaban a las normas de proyección de la ciudad, aparecían y crecían a diario, las estructuras se adaptaban con el cotidiano vivir de las personas.
El sonido de las lágrimas que vierte Laura Arrosamena en Murcia, España es provocado por la noticia que le acaban de dar, el cáncer de su madre es irreversible, terminal y letal.

Odorico de Pordeone, misionero italiano de origen checo, fue de esos primeros intrépidos que en cáscaras de nuez, lanzóse a las mares en 1314 y atravesó Asia desde el Mar Negro hasta las costas orientales de China, viaje en el que invirtió 14 años.