
Para hacer “esas cosas” (llamaremos así “esas cosas” a lo que comúnmente denominamos como …. eh …. “esas cosas”), los salvadoreños ocupamos una serie de locaciones físicas, estacionarias o ambulatorias.

Ahora bien, en la búsqueda del lugar perfecto, déjeme decirle que las playas son muy similares a los parques en muchos aspectos. En los funcionales son iguales, en eso no hay diferencias, esas hay que buscarlas en otras cosas. Un aspecto diferenciador entre la playa y el parque es que para poder ir a la playa es necesario un medio de transporte. Para llegar a un parque solo tenemos que caminar un ratito y pedirle a San Pancracio de las Guamas Cargadas que no nos roben en el camino …

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.

Cantina: Dícese de aquel perrito tan fino que en lugar de bañarlo en el patio, lo bañan en la tina.
El origen más aceptado, se remonta al siglo pasado, resulta que allá por 1956, se publicó un libro infantil, llamado “Madeline and the Bad Hat”, escrito por Ludwig Bemelmans, la historia narra acerca de Madeline y un nuevo vecino, el embajador de España, que se muda a la par de su casa … con un hijo llamado Pepito.

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.