
Así marcha el país, dejémonos de politiquerías y de sesgos ideológicos, todo va con una lentitud, pasmosa, y del pasmo al pánico hay más o menos dos centímetros cúbicos de materia gris.

Víctor viaja varias veces, vive vida viajando. “Viajo Varsovia” – Víctor ventila “Vanessa, vienes ?”

Claro, los puntos de vista son diferentes, algunos se regocijan viendo por centésimo cuarta vez la tal película del desdichado barco, para cerciorarse de que Leonardo Di Caprio, en efecto muera en las gélidas aguas del Atlántico Norte …

A mí lo que más frustración me da, es que en todo el mundo sigamos usando refranes pasados de moda, como por ejemplo la clase de cuchillo que hay en la casa del herrero. Con la mano en el corazón, ¿alguien vio alguna vez a un herrero? No.
Horacio era mi némesis. Sólo él podía despertar mi odio más visceral, mis impulsos más violentos, mis pensamientos más asesinos. Cuando lo veía mi cuerpo se preparaba para un combate de vida o muerte: mi pulso cardíaco se aceleraba, mi sangre fluía hacia los músculos más grandes para luchar o huir y mis células comenzaban a consumir energía de reserva.

Tengo que comenzar contándoles que me ha ocurrido una desgracia personal, no, no se me ha muerto nadie … pero casi … voy a ir al grano: mi novia y yo nos hemos dejado. Bueno, me ha dejado ella, pero como yo también estaba involucrado en el rollo, debo de decir...