
Por obra, gracia y dedos cuicos de algún operador del FedEx Field en Washington, Zas ! nos cambiaron la nacionalidad !

De las andanzas futboleras de mi infancia, que fueron múltiples, y de miles de kilómetros corridos tras un balón... nunca me voy a olvidar ...

Entramos con mi hija a la sala de cine, el olor a palomitas de maíz inundaba el ambiente, afiches de las últimas películas adornaban los pasillos, en los estantes se mostraban golosinas, bebidas para el gusto de los comensales, nos acercamos a la ventanilla para comprar los boletos y desde ahí surgió la primera decisión que tenía que tomar, el empleado me preguntó:
Dejémonos de ondas, si vemos las cosas, tal cual son, y si analizamos aún más, la situación de nuestro país, este efímero paso entre nacimiento y muerte, al cual llamamos vida, no es más que un buen mascón de fútbol.

Se acuerdan aquellas épocas cuando nos decían a los varones en la escuela, los profesores, o los sacerdotes en las Iglesias que si nos masturbábamos íbamos a terminar con pelos en la palma de la mano?
No creo que sea nada del otro mundo, el universo de las familias disfuncionales o compuestas en nuestro país, nos lleva tanto a padres que ejercen pero no son y madres … ídem.