
Durante la Segunda Guerra Mundial, los comics no necesitaron de Lex Luthors o sociópatas locos como el Joker para ser los villanos sobre la Tierra… para crear espantosos estereotipos de crueldad, los líderes políticos y militares nazis y japoneses, la brutalidad de Hitler y el horror de la Violación de Nanking eran demasiado reales.
Anne Bolena es quizás la más famosa de las seis esposas del rey Enrique VIII. Se casó con el monarca británico en 1533 y pronto dio a luz a una hija, seguida del aborto espontáneo de un hijo que nació muerto. El "fracaso" de Anne en producir un heredero varón finalmente llevó a Enrique a acusar a su esposa de seducirlo usando brujería.

Es posible que hayas escuchado o leìdo la frase "cuidado con los idus de marzo", pero …. qué es un idus y qué hay que temer?
Spider-Man, Batman, Black Panther y Superman, estrellas de las tiras cómicas impresas en cómics y al final de las páginas de los periódicos, han inspirado franquicias cinematográficas o, en el caso de “Anita la Huerfanita”, que comenzó en una tira de periòdico. , un popular personaje de teatro y cine musical … todo eran huérfanos.

En los últimos días, con el estallido del conflicto entre ambas naciones, han pululado cien teorías diferentes del porqué de la guerra, desde las absurdas “Ucrania siempre fue de Rusia” (la fundan galos y griegos) hasta las más atinadas “pasa por el pisto de los gasoductos” …

Seguimos el recorrido histórico – regional – religioso de todas las formas en que “El Malo” ha sido denominado …. Porque el conflicto bien – mal, tentación – conducta cristiana , ha existido desde siempre … en todo lugar.

Así es y no se asuste, existen Lucifer, Satanás, Luzbel, El Malo, El Cachudo, Belial, Samael,, «antigua serpiente», «gran dragón», «Jaldabaoth», «el dios negro», «el dios de este siglo» y «el padre de la mentira» … en sus formas bíblicas y populares.

Nunca fue un buen tipo el tal Caracalla, embustero, falso, bueno .. tan falso que ni siquiera se llamaba así ...

Si a cada mentira al mentiroso le creciera la nariz como a Pinocho, el mundo estaría lleno de narizones. Es que si el cuento de Collodi se hiciera realidad, imagínese cuánta naricería larga desbordaría nuestro sub mundo, nauseabundo, hediondo planeta de tramposos, mentirosos, farsantes políticos.

En este tirón final, los últimos cuatro meses del año, los dos mundos que hablan inglés —las Islas Británicas y Estados Unidos— se empecinan en una batalla para escoger la palabra más característica del año anterior, la más frecuentada, la más ajustada a los hechos del periodo.