
En agosto de 1919, Charles Ponzi en Boston recibió de un conocido en Italia un Cupón Internacional de Respuesta Postal. Estos cupones habían sido creados para manejar pequeñas transacciones internacionales.
Más que técnicas de seducción, que no es mi campo, son maneras de volverse notorio recordable para la otra persona .... que no te olviden tan fácil, y no conquistar a la primera, sino permanecer en su memoria.
Basado en enfoques psicológicos similares, cultivar hábitos específicos y contraintuitivos puede crear una atracción intensa y magnética.

Mi hija, cuando tenía cinco años creía que el vocablo «guerra» era una mala palabra (de hecho tenía razón, pero no había que confesarlo muy abiertamente, porque era asunto candente …. Nah! lo sigue siendo )


Siendo infantes, niños indómitos, peludos, medio hippies y rebeldes de los 70s, alguien nos inculcó en nuestra mente infantil la idea de que cada vez que sonábamos la nariz, estábamos expulsando neuronas, y que debía tener cuidado porque tenía un número limitado de neuronas con las que trabajar … tal vez por eso, crecimos tan descerebrados ….
Japón, un país magnifico y sobre todo bellísimo en cuanto a tradición, educación, cultura, siempre tuvo, y aun más en la época Imperial (varios períodos) una marcada tendencia a dejar en tercer y cuarto orden, el rol de las mujeres …

El mundo ha vivido equivocado, el viejo dictamen de la caída del Muro de Berlín y dejando a Occidente como ganador de la Guerra Fría.... Ganó Gorbachov y el viejo pensamiento de la sociedad igualitaria, sin dinero y con subsidios.

Esto que llamamos calentamiento global, y que nos tiene la cabeza y “el que te dije” bien tostados, comenzó a expandirse y crecer a fines del siglo XVIII, cuando no bastó la leña para impulsar las máquinas creadas por la Revolución Industrial y fue preciso acudir a la explotación masiva del dañino carbón mineral.
Una universidad sueca, acaba de llegar, después de años arduos de investigación, a una conclusión que ya todos sabíamos: los hombres somos más infieles que las mujeres.
La señora levantó su vista sobre sus anteojos, dejó el bordado un segundo, miró a su hija … envuelta en llanto, y le dijo.