
Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!


Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …

“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.
Siempre lo he dicho, en TV inclusive varias veces, que a la pareja la asesinan los hijos, o sea, se transforma en otro tipo de amor, familiar … pero la frase se ha convertido ya en acto criminal en 1er grado, hoy a la pareja la asesinan, no los hijos …sino Netflix.

Mirá bicho, yo sé que es lo mismo de siempre esto que te espicho, pero este país es de malandras un nicho, todo lo que digas quedará en entredicho, y hasta tratarán de hacer verdades de mentiras que nunca has dicho …
