
Sí: yo sé que por esta época hay un exceso de planes: firmar un acuerdo nacional (unilateral, por supuesto), mirar partidos de la selección, verlos perder otra vez, conseguir boletos del próximo artista que venga, ufa!
Vuelven las marchas Blancas!


Roma no se hizo en un día, ni maduran en 24 horas las sandías, se te cayó la estantería, y eso te sume en agonía, fatiga, tranquila, tratemos el asunto con asepsia, basta de turbulencias, flatulencias, clemencia, conciencia … tené paciencia, Hortensia …

“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.
La sociedad, la nuestra, está enferma, no de muerte, pero enferma; la mayoría de las personas jóvenes y no tan jóvenes con las que he hablado últimamente parecen haber renunciado a la vida.

Mientras Batman celebra su 83 aniversario en los cómics y el entretenimiento, dándole órdenes a Robin y Alfred sobre lo que deben hacer (para eso les paga) deberías imaginar que está orgulloso de todo lo que ha logrado (si Batman fuera uno que se permitiera sentir algo tan autocomplaciente como el orgullo).

Resulta que cuando a Mao Tse Tung, agarró y le dio por morirse (todos creían que era eterno), ya hace bastante, en 1976, China empezó a ser un poquito menos comunista … no mucho, pero un poquitititito menos …. Y entraron los restaurantes de comida rápida.