
Cada día son más las soluciones sin fundamentos que nos regalan sin tener la convicción verdaderamente de querer ayudar a nuestra juventud.

Algún día, para nosotros salvadoreños, buscar trabajo, va a dejar de ser un trabajo

Se habrá fijado que quien menos hace es a quien más le falta tiempo … pensarán que somos pendejos?

Como querés que te quiera si no tenés derecho siquiera a caminar seguro por la acera?

Las redes sociales han venido a acelerar, para bien o para mal, todas las noticias, verdaderas o falsas a las comunidades … dando tiempo para organizarse para diferentes causas. Usarlas bien es el problema, porque dependen de los más burros de todos los burros … depende de nosotros.

(Mejor dicho, cuando dejen de sangrarte los traidores asesinos del ocaso …).
En una de las escenas del cine que pasa a la posteridad, hace 41 años, un muy joven Robert de Niro encarna a un taxista, que poco a poco va perdiendo su control emocional … él se pregunta, repite frente al espejo y en soledad:

Nunca fui yo
o demasiado yo
siempre fui otros

Por razones no antojadizas, plomizas, se particulariza, necesito nodriza, no se moderniza, se obstaculiza, paraliza, polariza, dogmatiza, desvaloriza, mimetiza, cualquier movimiento que tienda a la acción …
Es complejo, más en un país como el nuestro, donde por lo general nadie se hace cargo de nada y la culpa siempre la tiene el otro. (o “los otros” en el caso de política)