

La señorita se llamaba Amanda, tenía el pelo largo y recogido en una cola de caballo. Llevaba una mochila pequeña en la espalda. Pasó llorando por el andén izquierdo de la estación del metro, y de las diecisiete personas que cruzó en el camino, doce la escucharon llorar claramente, porque no era un llanto contenido; era un desahogo ... desgarrador.

La carretera para lograr triunfar en la vida, tiene una bifurcación en “Y” … dos caminos.
Nacimos en los 60´s, sin Gardel pero con Jagger ...

Se han fijado la vehemencia, la firmeza, la convicción con la que nuestros líderes políticos, económicos, grandes "sabelotodos" pero "ejecutanadas" que abundan en el país, salen en TV y medios diciendo siempre … “Ese problema lo vamos a resolver, a mediano plazo, no sé cuándo pero lo vamos a resolver”.?