

Otra vez nos faltaba un jugador para completar el equipo de futbol sala de los jueves en Gambetta. Esta vez era Tridente Bazán el que no podía ir. Aunque en el grupo de whatsapp el resto de equipo insinuó que era por asuntos de faldas, Tridente (solo le quedaban tres dientes) explicó que a su primito de 12 años le estaban por practicar un exorcismo.
Recordaremos el 2015, como el año de tres técnicos en Selección Nacional y la luz no se enciende todavía, por las transas, truncias y chanchadas del FIFAgate y los pleitos entre jugadores seleccionados y directivos, por pedir sencillamente … lo que era justo.
(Basado en una antigua leyenda de Teotihuacán, sobre el pleito entre el ayotochli y el huexolotl).