
Fue esa época cuando la Sociedad Mundial de las Naciones ya no nos aguantó más, ya nos habían advertido una vez … “si siguen con esas chanchadas, corrupción generalizada, a la papa la papa …, megáfonos, inseguridad, escándalos y cortinas de humo se me van mucho … fuera del planeta”.
Aquel instante, del 16 de julio de 1950, cuando Alcides Ghiggia, con el marcador Brasil 1 Uruguay 1, clavó en el ángulo derecho el gol para subir el marcador a 2 para los celestes y pocos minutos después, consagrar a Uruguay campeón del mundo por segunda vez …

Como dice el refrán popular, “el que paga el mariachi, elige la canción”, ahora en este caso del “retorno” de Firpo a primera cabe más preguntar … “cuantas canciones tiene derecho a elegir el que paga el mariachi ?”

Nuestros padres que nos protegieron con la idea de preservar nuestra inocencia nos enseñaron a la vergüenza, aquellos que temieron nuestro cuerpo cambiante y nuestra creciente curiosidad nos enseñaron el desprecio.

Soy telenófobo (fobia a los teléfonos), los detesto, todos ellos, fijos, móviles, de cabina (que ya ni hay porque se los robaron) todos y cada uno de esos pedazos de fibra de vidrio que hoy pretenden ser más inteligentes que nosotros mismos, son objeto de mi oprobio.

Qué bueno es ver a un árbitro vestido de negro !
Qué lindo es ver, apreciar, admirar a una mujer con busto natural …