
“Mort certa hora incerta” frase que estaba inscrita por lo general en los campanarios de nuestras Iglesias, marca una realidad inexorable: la muerte es una cosa segura, la hora? Esa la decide Dios …

Cualquier parecido al pánico es pura coincidencia, vivimos (los varones) desde que nacemos en un conteo regresivo hasta los 40 … y a los 40 …
La vida es una continua espiral, y nuestras propias vidas, no hacen más que comprobarlo ...
Quedamos en reunirnos con un viejo compañero de la primaria que no veía desde los años ochenta, el “Gordo” Peláez, del que tuve noticias a través de una red social. Nos citamos en un bar, nos palmeamos con cariño falso, pedimos unas cervezas.
Tu ausencia de palabras, repuestas en monosílabos, tus breves conversaciones y tus largos silencios eran indicación de algo … y yo ya la veía venir desde lejos

A lo largo de 5 siglos de Imperio Romano original (Occidente), que se prolongó hasta el siglo XV en Oriente, mantenerse en el poder para sus Emperadores fue un enorme desafío … ellos, marcaron la pauta: