
Con el pasar de los años nos vamos dando cuenta de la inminente verdad, sobre como nacimos originales y moriremos siendo copias, lo digo porque recuerdo que hace algunos años acompañé a mi padre a nuestro coloso (Estadio Cuscatlán).

Ya lo habíamos expuesto antes en este blog, es lamentable, el Reino de Valetodo, este país que amamos, donde cada quien hace lo que le da la gana y nadie hace o dice nada, cambia de Rey pero la Corte siguen siendo los maleantes de siempre.
Hay una verdad irrefutable: la droga tiene un poder destructivo feroz. Es una bomba de fragmentación en el corazón de cualquier país. Es el peor veneno que puede circular por las venas abiertas de una sociedad.
La biblioteca estaba adornada con globos y anuncios de felicitaciones, era el día internacional del bibliotecario, un señor que ya tenía varios años de laborar en ella ese día para él era indiferente, uno más de los 365 días que tiene el año, “otro más para la columna de años”-expresó-Al llegar a la puerta de entrada notó que varios jóvenes estaban en fila para poder entrar; -“que raro”- pensó, casi nadie viene tan temprano.

Algún día, para nosotros salvadoreños, buscar trabajo, va a dejar de ser un trabajo