
“Sacame de esto Chele, sacame – me dijo con su rostro ya desfigurado aquel amigo – sácame de esto y salvame, estoy podrido por dentro, tengo el cuerpo lleno del más letal de todos los venenos”.
Este siglo XXI y en particular estos últimos años, se han caracterizado por el ascenso a las primeras magistraturas o puestos de decisión política, por medios democráticos y constitucionales que en todo el siglo XX.

Cuando oímos tronar en nuestros oídos, cuando percibimos el sonar del estruendo, y nuestros campesinos ven el horizonte, se santiguan y dicen …”Santa Bárbara bendita, aléjanos la tempestad”, cuando empiezan a caer las primeras gotas sobre nuestros confines marginales, donde la lluvia bendita tiene un aura criminal …
Por dura que suene la frase, siempre he sido de la idea, que a estas democracias nuestras, “latinoamericamente imperfectas”, de vez en cuando les cae bien, un dictador …pero ojo ! Al estilo Lucio Quinto Cincinato.

Una “verdeamarela” que más jugó al “vetealamierda”,