Cada vez se van enredando más y más, unas caricias que lento han ido perdiendo el camino, para llegar a su destino final.

Lo que hoy es tan sencillo, simplemente apretar un tubo del que obtenemos la cantidad exacta que necesitamos para mantener nuestros dientes sanos y limpios, hace siglos tuvo su larga historia y variantes.
Vení, te cuento, contame, dada la buena aceptación de la primera parte de este post, tal como amenazamos …. Vamos con una segunda, y aún así es una minúscula parte del infinito de preguntas que aún no hallan su repuesta …
… creo que un siglo y poco después de su ejecución por los cultores de la Revolución Blanca (previa a la Bolchevique), es momento de que dejemos a la pequeña Anastassia, al fin, descansar en paz.

Hijo de Felipe III de Francia e Isabel de Aragón. El 16 de agosto de 1284 contrajo matrimonio con Juana de Navarra, hija y heredera de Enrique I, rey de Navarra, conde de Champaña y de Brie. A la muerte de su padre, acaecida en Perpiñán, a consecuencia quizás de su derrota en la llamada “cruzada contra Aragón”, ciñó la Corona de Francia el 5 de octubre 1285.

Ni tirados a los leones, ni peleando con una red ante gladiadores, las Historias tradicionales del cristianismo (y de las historias verbalmente trasladadas de generación en generación por los católicos) enumeran miles de mártires cristianos. Sin embargo, existe muy poca evidencia histórica para tales afirmaciones.