La penúltima vez que salí disparado de un cañón fue cuando Ofelia se mandó a mudar con Maxi, nuestro hijo y me dejó. Harta, cansada de tanta pobreza, para siempre.

Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).

En este tirón final, los últimos cuatro meses del año, los dos mundos que hablan inglés —las Islas Británicas y Estados Unidos— se empecinan en una batalla para escoger la palabra más característica del año anterior, la más frecuentada, la más ajustada a los hechos del periodo.
Nuestro país es maravilloso, la farándula de la que carecemos (Gracias a Dios!) en el medio artístico, la suplen los y las políticas (Gracias a Belcebú …. probablemente).

5 puñaladas traperas 5, donde más duele, la primera fue en el corazón, la segunda fue en el corazón …y las siguientes tres, a manera de resumen,, también pegaron en el corazón … donde se sangra …