

Es como un imán difícil de explicar, ves una ventana, semi abierta, o que permita una rendija de visibilidad de su interior … uno se acerca ,,, y fisgonea … todos somos "chutes",


Aunque no parezca cierto, era una pregunta recurrente de cada uno de mis hijos en sus tiernas edades, cuando sus mentes cándidas no alcanzaban a discernir la verdad, entre toda la fantasía que rodea a la Navidad.

“Todos metemos la pata, es automático, abrimos la boca y metemos la pata, claro en la medida que hablemos menos, meteremos menos la pata … pero como le pedimos a un presidente que hable menos ?” (Filósofo usuluteco anónimo).

Y en medio de los vientos de Navidad que nunca llegaron, y los regalos de Navidad que quien sabe si llegan (gesto de contar chirilicas y ver que no ajusta), y la Reforma de Pensiones que si llegó pero ..., los Salvadoreños desesperanzados y desempleados y con flacas esperanzas en el 2023, más flacas que el "Fideo" Di María.... llegamos a la final del Mundial.