


“La belleza y la simpatía son efímeros, la cultura permanece”. Filósofo usuluteco anónimo.

Apreciado Santo Padre:

Soy telenófobo (fobia a los teléfonos), los detesto, todos ellos, fijos, móviles, de cabina (que ya ni hay porque se los robaron) todos y cada uno de esos pedazos de fibra de vidrio que hoy pretenden ser más inteligentes que nosotros mismos, son objeto de mi oprobio.