


Así reza el segundo mandamiento, sin embargo …
La penúltima vez que salí disparado de un cañón fue cuando Ofelia se mandó a mudar con Maxi, nuestro hijo y me dejó. Harta, cansada de tanta pobreza, para siempre.
Ríos de saliva que terminarán en cascadas, cataratas, esteros que drenan al mar, en el 2020, todos nos volvimos políticos, todos fuimos médicos, todos eruditos en estadísticas, todos meteorólogos,todos hablamos con propiedad de que si la molécula del virus flota en el aire o cae al sueelo … baba y más baba, saliva y más saliva …