

Resulta que a la temprana edad de diez años me di cuenta que lo físico no era lo mío… era gordito, usaba lentes, brackets móviles, era pésimo jugando al fútbol y mi papá me peinaba con fleco hacia el costado con vaselina, usaba zapatos ortopédicos y carita de regalón… el combo perfecto del fracaso.

En los siglos pasados, muchos países han reivindicado ciertos platos y alimentos como auténticamente suyos. Por ejemplo, cuando pensamos en tacos nos viene a la mente México … y estamos en lo correcto, desde períodos prehispánicos, los comían como tal, para obviar el uso de cubiertos …

Él era un hombre sencillo llamado Sebastián, si nos ponemos a revisar las estadísticas no pasaba de ser un número más … bah! como lo somos todos.