


El sonido de las lágrimas que vierte Laura Arrosamena en Murcia, España es provocado por la noticia que le acaban de dar, el cáncer de su madre es irreversible, terminal y letal.
El bus se detuvo en el kilómetro doscientos once. María Antonieta bajó y el motorista también, para entregarle su equipaje. Cuando el bus retomó su marcha María Antonieta empezó a caminar. Eran parajes de tierras rojizas. Ignoro por qué tenían este color; usted disculpe, pero en verdad, no sé nada de geología.