
Yo soy un amante de la femineidad, o sea, de todos aquellos rasgos, gestos, voces, actitudes, que hagan de la mujer, una mujer…. Esos rasgos están presentes en todas las mujeres, desde la más bella hasta la menos agraciada, y me encantan…como hombre sencillamente me encantan.

Querido hijo:
Te escribo estas letras para que sepas que estoy vivo, es una manera de decir, si lees mi necrológica antes de esta carta, haga caso omiso de esta notificación.
Temblando una vez más contigo
cobijándome con tu piel,
Parece mentira, y hasta suena a chanza si lo planteamos como tal, pero es totalmente cierto y absolutamente comprobado, la industria de la prostitución creó un poderoso generador de ingresos para la república y luego Imperio Romano.