
Las heridas del alma, son cicatrices que las actitudes del mundo … van dejando en nuestra sensibilidad, no sé, puede ser que eso le pasara a la niña que pintaba corazones en los muros.


La señora levantó su vista sobre sus anteojos, dejó el bordado un segundo, miró a su hija … envuelta en llanto, y le dijo.

"Era un oficial y recibí una orden, si no la hubiera cumplido habría caído en la peor de las vergüenzas" (Hiroo Onoda).

Así como cambia el planeta, sus estructuras geopolíticas, guerras tras guerras, cientos de países simplemente han ido desapareciendo del mapa.