Es el “No” o “ Si” irrevocable, tajante, que hizo que grandes naciones tomaran grandes decisiones, que grandes personajes superaran sus cadenas y se mantuvieran en el logro de sus objetivos y metas para el bien de todos … por supuesto, no hablamos de nuestro país donde la palabra empeñada tiene menos valor aun que la boleta de empeño misma …

Yo soy un amante de la femineidad, o sea, de todos aquellos rasgos, gestos, voces, actitudes, que hagan de la mujer, una mujer…. Esos rasgos están presentes en todas las mujeres, desde la más bella hasta la menos agraciada, y me encantan…como hombre sencillamente me encantan.
Pobrecito paisito el nuestro, donde gente mata gente por encargos de $ 50. 00 pero nadie nunca tiene la culpa de nada, donde no hay un centavo ni partido por la mitad en ninguna parte, pero todos jugamos a la eterna “presumidera” de apariencias .. aparentando, ostentando, hablando
…cosas que no somos
…cosas que no tenemos.

No te necesito, no, no te necesito ni siquiera la mitad de lo que tú te imaginas que te necesito.

Paso al último de mis relatos olímpicos, y cierro mucho las fauces hasta Tokio 2020, y lo hago con uno de los relatos más impresionantes y no resueltos de la historia de los Juegos Olímpicos.