
Siendo infantes, niños indómitos, peludos, medio hippies y rebeldes de los 70s, alguien nos inculcó en nuestra mente infantil la idea de que cada vez que sonábamos la nariz, estábamos expulsando neuronas, y que debía tener cuidado porque tenía un número limitado de neuronas con las que trabajar … tal vez por eso, crecimos tan descerebrados ….


Cuando buscando, el sosiego, el sueño, la paz … en un exceso de ingesta de barbitúricos la noche del 4 de agosto de 1962, Mariln Monroe (Norma Jean Mortensen) encontró la muerte no se imaginaba aun lo poco de paz que tendría después de su fallecimiento.

Los centros de votación, “aperturan” (bestialidad gramática) tarde, como en todas las elecciones … pero un poco más que siempre, los votantes tempraneros, que suelen ser los de mayor edad (la “maestrez” nos levanta cada vez más temprano) putean en varias lenguas … conocidas y desconocidas.

Me parto en partes, punto y aparte. De un todo sólidamente integrado me convierto en piezas inútiles por si mismas y más inútiles aun a la hora de tratar de rearmarme …