
Se nos casa el “Novedades”, el amigo de todos, un hermano de sangre más… y un perfil menos en Tinder, la banda de los “Espanta Evas” pierde a su último miembro invicto.



La conclusión más importante, finalizada la agotadora jornada de las Elecciones USA 2016 y sus 18 meses previos de Primarias y Campañas, es tajante: los habitantes de este planeta, desde Grecia hasta Siberia, pasando por Burkina Faso y haciendo escala en Anamorós, queremos, anhelamos, ser gobernados por cualquier cosa que no sea un político.

Al fin tenemos una excusa distinta a “yo pasando iba y estos … a saber … la agarran con uno”, que decora los noticieros de nuestras radios y TV cada vez que atrapan a un ladrón, hoy la onda son los genes.

Augusto, a gusto en Agosto (que todavía no se llamaba como tal sino Sextil, y de eso se trata esa historia), se regodeaba en su reclinatorio en el Palacio Palatino, refrescándose sus imperiales gónadas con hojas de palma que batían esclavos y esclavas númidas (por las dudas, nunca se supo bien para que lado pateaba el tal Octavio Augusto).