… creo que un siglo y poco después de su ejecución por los cultores de la Revolución Blanca (previa a la Bolchevique), es momento de que dejemos a la pequeña Anastassia, al fin, descansar en paz.
He descubierto, mujer de mis sueños, en este recorrido a través de mis ilusiones y mi anatomía, que me es totalmente imposible quererte con el corazón…
Todo el mundo dice que se lo pasa brutalísimo en la cama ... de eso no me cabe la menor duda … lo que no tengo seguro es que sea haciendo el amor, tal vez echando una siesta o pegando una dormida a pierna suelta un domingo hasta el mediodía.

Porque somos, hemos sido y seguiremos siendo malinchistas desde el momento que Cristóbal Colón hincó rodilla en tierra americana y empezó a cambiar oro por espejitos, hasta el día de hoy que quienes nos cambian oro por plástico, son las grandes transnacionales financieras mundiales, todas con sus filiales en El Salvador, a menos cabo de los dos últimos bancos (aun salvadoreños) que respiran en medio de esa vorágine.

Equilíbrame tú que me conoces bien
que sabes cada detalle
de mi corazón y mi piel ...

Como se te ocurre pensar que a pesar de haber sido abandonado en las más abyectas condiciones de rechazo y desprecio, de portazo y “ahí nos vemos”, de “me voy” y “no me busques”, todavía quiero algo de vos ?