
Bien lo decía aquella canción de Johnny Ventura, cuando contaba que una pareja, para comunicarse si tenían o no “ganitas de aquello” pitaban … hasta que se ponían de acuerdo si si o si no … “Pitaste?”.

En el inicio fueron pedradas, así nos agarrábamos en Paleolítico Neolítico y Mesolítico, no nos habían traído la pólvora todavía …así que todo se solucionaba a pedradas.
Siempre lo he dicho, en TV inclusive varias veces, que a la pareja la asesinan los hijos, o sea, se transforma en otro tipo de amor, familiar … pero la frase se ha convertido ya en acto criminal en 1er grado, hoy a la pareja la asesinan, no los hijos …sino Netflix.
Habían terminado las celebraciones de las Fiestas titulares de Nuestra Capital en honor al Divino Salvador del Mundo, dos días antes, agosto de 1951, las últimas procesiones características de la época solo dejaban los despojos y residuos de siempre sobre el Parque Bolívar (Barrios).
Recibimos con gran alborozo, la habitual contribución del Dr. Epanimondas Tétrico, profesor de lenguas, doctorado en Esperanto, quien por tercer año consecutivo nos manda su habitual tropicalización de los clásicos villancicos de final de año, adaptados a las circunstancias de nuestro país …en la misma época.
