
Básicamente por nada, por daños o fallas del producto vendido, por imperfecciones derivadas del mal manejo de cajas, contenedores que traían el producto y al abrirlo usted en casa, le salió una soberbia cochinada.
En Latín antiguo, no se andaban con con muchas vueltas, a esos gases inoportunos, les llamaban abiertamente “peditum” y si se querían poner más finos, lo definían como “crepitus ventris”(crepitación o ruido del vientre) …
Complicado, pero cierto, difícil de digerir, pero casi real … la emancipación femenina ya se daba desde tiempos bíblicos y si no vean como Sara se la pasó manipulando a Abraham en los 127 años que vivió y en los 174 que vivió el Patriarca, aun le sonaba en los oídos.
Se apellidan Batres, Perdomo, Portillo. Gallo, Velásquez, Ruiz, Robles, Ramirez, Bonilla … y varios otros que se han encargado, y se encargan, a lo largo de los tiempos, de devolvernos la felicidad, la alegría, la ilusión a los salvadoreños.

El Salvador era antes la ciudad de “eterna sonrisa”, hoy somos el país del “eterno vamos de prisa”.
San Salvador era antes “Ahí nos vemos” y hoy “ya no cabemos” …
Yo soy Timoteo Pampa
digo, pa´servirle a usted
cualquier cosa menos pisto
no se ha visto, no se ve …