
La mesa futbolera se juntaba los jueves, entre otras cosas, era el día ideal, había permiso de salir con los amigotes, y no interfería por si había fecha entre semana, o sea miércoles, para ir a ver los partidos al estadio.

Él era un hombre sencillo llamado Sebastián, si nos ponemos a revisar las estadísticas no pasaba de ser un número más … bah! como lo somos todos.
"Lo fusiló", "lo ajustició", "lo aplastó", "fue un misilazo a la portería", "cuerpo a cuerpo", "la Batalla del departamento de Santa Ana" (así los oí llamar al Metapán – FAS), "gladiadores", "lo vapuleó en la refriega", "velan sus armas", y por supuesto, estamos hablando de fútbol.

Este post, de entrada, un año después de haberse iniciado la guerra “que duraría 72 horas” (según Vladimir Putin, no tiene nada que ver, ni pretende ser, un análisis político de la situación. Así que lo aclaro de entrada, nada tiene que ver con ideologías y sí con los largos tentáculos económicos, que causados por la misma, afectan incluso a nuestro país.

Hay gente honrada y contraria a la corrupción en todas las posiciones políticas. Hay múltiples ejemplos, en El Salvador menos, pero en el resto del mundo, hay más gente honrada en instancias políticas.
En esta cultura del “selfie”, donde todo consiste en auto darnos garabato y no tomar nada en serio, tampoco yo me voy a tomar el tema …. tan en serio.