
A inicio de los setentas, yo era pianista de un bar, donde Rita era mesera.
Si el que nace para pito, nunca llega a trompeta y no pasa del corredor, el que nace para maceta

Usted sabe que a nuestro zoológico, a duras penas le quedan leones, rotarios llegan de visita cada dos por tres algún domingo, pero leones, un par y mal alimentados … ahora bien

Se acabó, no va más, ya no sos una niña aunque te empeñes en aparentarlo … sos una mujer, y más bien una mujer que en fachada externa … tiene un hálito de madurez.
Juliane Koepcke tiene una de las historias de supervivencia más impresionantes y fascinantes de la selva amazónica. Una increíble buena fortuna, una determinación para sobrevivir y algunos conocimientos básicos de supervivencia aprendidos de su padre jugaron un papel crucial en su relato milagroso.

Monstruo bicéfalo, angustia recalcitrante, repugnate creación de Satanás, criatura de saliva espesa y pegajosa, monstruo de la incertidumbre, de la intriga, del “nosequevaaserdemimañana”, bestia cruel y hedionda, te expulso y te condeno a vivir eternamente afuera de mis adentros.