

Cualquier parecido al pánico es pura coincidencia, vivimos (los varones) desde que nacemos en un conteo regresivo hasta los 40 … y a los 40 …
Muchas veces pensamos que aquellos que viven con cinco mil personas enfrente de un escenario, coreando sus canciones, las estrellas …deben ser las personas más felices del mundo.

Se llamaba Sebastián, Nicolás y Pedro y eran trillizos por unanimidad, era prácticamente imposible diferenciar el uno del otro.