
Parece mentira, amanece el 2024, y en un año más habremos alcanzado el primer cuarto de este nuevo siglo ..

Porque somos chambrosos, chocarreros, nos encanta el chicle, somos sabelotodos pero solucionalonada, viejas y viejos fresqueres, mercaderes de la información ….

Nada atestigua mejor el sublime poder de la naturaleza que un terremoto. En un mero abrir y cerrar de ojos, y con una advertencia mínima, la tierra desata fuerzas incomparables.
Ahora si usted quiere un verdadero prototipo de hijo de puta, Esteban, un real hijo de su madre anote el nombre de Iván Pavlov, fisiólogo …ruso.

Que todos estamos locos, es un hecho, pero no vaya a creer que este estado de locura es privativo del Siglo XXI … para nada …por eso me he propuesto comenzar a contar historias reales, que de tan ciertas, hasta parecen mentira ... pero sucedieron! Estas son las crónicas del disparate.