Después de tanto tiempo de pelearme con los chats, Facebooks, Twiters, Instagrams, WhatsApps y afines, me di cuenta que eran necesarios … sucumbí, perdí mi virginidad cibernética.
Recapitulo, tenés cinco chats privados o dizque privados, porque no hay nada en WhatsApp o cualquier red que no se sepa, divulgue y cualquier joven en edades masturbaticias te hackee a diario ….para después extorsionarte o hacerlo público.
En un recinto parlamentario cualquiera, de un país cualquiera, de un continente cualquiera, de un planeta cualquiera ...pero parecido a éste ...
Diputado: Entonces, cuales son sus habilidades?
Aspirante: Están ahí descritas, en el curriculum.

La niña, saca la muñeca del empaque … y se ilumina una sonrisa en sus labios es una Barbie, su Barbie … la mira, acaricia su pelo, alcanza a decirle …”que linda eres Barbie” …

Se viene otro “subidón” y no es de aquellos de la canción de Fey, es la realidad … ya va a ver, el precio del crudo ya anda por los $ 75. 00/barril y nosotros, tal como sabemos no producimos petróleo … consumimos como locos, pero no producimos ni refinamos … compramos y encima le encajamos 5 impuestos encima al galón!!
El desarrollo de los tiempos, nos va tratando a las patadas, es un caso muy complicado, el sentir que no pertenecés a nadie, ni a ningún lado; me costó trabajo entender, en definitiva, que en nuestro país la polarización no se basa en “Yo soy derecha” y “Yo soy izquierda” (conceptos que quedaron obsoletos en los 80s) no basta con apoyar una “x” tendencia religiosa, por decir algo, hay que también detestar a “y” o sea la tendencia opuesta …
Si me van a acusar de loco, derechito al manicero mejor ! Nunca he sido persona de ir al psiquiatra. A la fecha, había logrado el precario equilibrio de mi cerebro con lo que tengo a mano: en una época cambiaba de novia semanalmente como James Bond; en otra, tomaba una que otra anfetamina, como Funes, y quedé incapaz de amarrarme los zapatos; en una, no muy lejana, abusaba de los Doritos, como doña Milagro Navas.

Tu piel y toda la belleza que encierra
duerme desnuda, esta noche
entre las sábanas de mi madriguera.

Mientras al pueblo salvadoreño le recortan los subsidios de gas y agua, estamos a días del vencimiento de un importante pago a la Banca Internacional, el vencimiento es este 7 de octubre, y caeríamos en impago (default) por primera vez desde febrero de 1932, cuando bajo el mando férreo de Maximiliano Hernández Martínez, se dijo “no pagamos hasta que bajen los intereses”.

Yo tenía 11 años, más o menos, vivía en Tegucigalpa, y me acababan de comprar unos tacos de fútbol horribles, con una franja naranja buscapleitos que cubría todos los laterales.