
No debe de haber mayor tristeza que la de ser prisionero de tus propios temores, más aún que de tus propios captores …
No debe de haber mayor tristeza que la de no poder confiar en nadie, y mucho menos en los que están al servicio de prestarte una seguridad … confiable.
Pobrecito paisito el nuestro, donde gente mata gente por encargos de $ 50. 00 pero nadie nunca tiene la culpa de nada, donde no hay un centavo ni partido por la mitad en ninguna parte, pero todos jugamos a la eterna “presumidera” de apariencias .. aparentando, ostentando, hablando
…cosas que no somos
…cosas que no tenemos.

Y si el Papa (salva y santa sea su persona) un día se emborrachara antes de celebrar misa en plena Plaza San Pedro ? Si el que aprieta el botón de los misiles o el responsable de la palanca de una central eléctrica, el que controla una planta nuclear, el que autoriza a aterrizar a los aviones … se pusieran bien tronados un día en sus labores?

Nuestra taza de abortos crece día a día, nuestra falta de conciencia y educación sexual supuestamente nos hace más ignorantes.

“No me miren de frente sino tangencialmente, soy un diputado, un quirite al decir del Antiguo Senado Romano, ocupo una curul tal como en épocas del gran Cicerón cuyo ejemplo me motiva …
aunque su austeridad, ejem, no la imito.

Siempre mirando el cielo, atento, vigilante, ese pedazo de cielo que asoma entre los altos muros, los que no puede saltar, debe estar pendiente a esa porción de cielo, que el enorme laberinto al que lo han ido a tirar, no le permite alcanzar, no hay salida alguna …

Vivan Aniceto Porsisoca y Roque Dalton
El Indio Aquino y Pancho Lara
Gerardo Barrios y Prudencia Ayala
Feliciano Ama y Tomás Regalado.

El internet y los políticos nos han generado una aureola de ignorancia terrible, patética para nuestra formación cultural. Para colmo de males, lo que el internet nos cuenta, lo compartimos y las idioteces que dicen nuestros políticos, las repetimos …como si fueran verdades.


Nuestras divinas y archiqueridas madres amorosas siempre buscan que nosotros, sus hijos, en nuestra más tierna infancia y adolescencia, seamos buenos, obedientes y disciplinados y sobre todo nos protegen de toda situación para así evitar que no suframos … a veces se les pasa un “poquitititito la mano”