
Pitágoras Thompson, quien la noche anterior se había ido a dormir, millonario y prolífico, rebosante de salud y joven, altanero y soberbio, amaneció casi en la indigencia, la mañana siguiente.

Por amor de Dios, pocos seres vivientes tienen una vida tan desgraciada como la nuestra, o sea me refiero a los balones de fútbol profesional (ah, que usted creía que no somos vivientes?), No. 5, que venimos a parar a las patadas en torneo burocráticos de cuarta categoría.

Resulta que en la primera entrega de estos “momentos”, la semana pasada, dejábamos abierta la posibilidad de hacer una segunda parte, si les llamaba la atención, y lo hicieron, así que van cinco más uno para mayores de 18 años al final.
Jacobo G. vivía solo. Trabajaba desde las ocho de la mañana hasta la medianoche, en el área de limpieza de un periódico, sueldo miserable y recompensas peores.
La historia de la raza humana es una vasta saga de relatos fascinantes. Ha habido muchos triunfos a lo largo de los años, pero los malos momentos tienden a destacar más. De hecho, estamos mucho más interesados en las guerras y las revoluciones que en la paz y la continuidad.

"Esto es para locos. Los inadaptados. Los rebeldes. Los alborotadores. Las clavijas redondas en los agujeros cuadrados. Los que ven las cosas de forma diferente." - Steve Jobs