Corría el año de 2008, un hombre de 57 años que vivía en Kasuya, Japón, soltero, minimalista, trabajador como todo japonés, creía que vivía absolutamente solo, en la más abyecta soledad … pero no era cierto.

Mariela, profesional independiente, buen pasar, ya treinta años largos, casi cuarenta, acompañada de su amiga Isabela deciden dar un viaje “de chicas” … a Italia, a Roma, lugar que Mariela ya conocía, había estado allí años antes, y siempre anheló volver.

Nos emociona, revoluciona, conmociona, llena los bares y restaurantes, chupaderos vaaa! (cuando se podía) y hasta caos de tráfico genera, y eso que estamos a un océano de por medio …

Deja la puerta abierta, hoy seremos dos,
derrama tu pasión en mi almohada,
dame una porción a beber,
dormiré temprano, me vestiré de ayer.
- Escuchame!! – nos decía nuestra madre, enojada ante un florero roto – como que yo no fui, si no rompiste tu ese florero … quien lo rompió? Perico de los Palotes?

Sigo cantando a las jirafas ucranianas
porque no me queda otra alternativa
Sigo inventando dragones e Ilusiones
porque eso me mantiene con vida