
Resulta que esa mañana Aristóteles (si, el insigne filósofo) amaneció bastante huevón … no le dio la gana de ir a las clases de su maestro Platón, que escupía más al hablar que el diputado Gallegos y de remate le caía mal, tanto así que toda su filosofía terminó basándose en lo opuesto a lo que Platón enseñaba …

La carretera para lograr triunfar en la vida, tiene una bifurcación en “Y” … dos caminos.

No me vengan con sildenafiles, tadafilos, yohibinas, cocteles de crustáceos diversos, hierbas afrodisíacas variopintas, sopa de tigre, huevos de toro …nada, lo que manda es la líbido !

Abrió los ojos sobresaltado, con un resuello atravesado en la garganta, agitado, en la oscuridad, acostado, le costó darse cuenta que había salido de “la pesadilla” y entrado a la realidad …
Después de un día agitado en la universidad, me subí a mi cacharrito de cuatro ruedas sin saber muy bien a donde ir, era muy tarde para seguir en la Universidad, y muy temprano para irme a casa, platicar con mis padres, cenar, ver TV, y dormirme a las 10 00 pm.