
El escenario político salvadoreño, hagamos de cuenta, es un restaurante chino. Está lleno, repleto de gente, todas las mesas ocupadas, es lógico, todos los salvadoreños sabemos que el país se va la mierda, pero queremos ser los primeros en enterarnos, a donde mierda va ?

Sopla un viento del este
en tu mejilla oeste
y borra las lágrimas que no te mereces
El caso de siempre
tu corazón sangrando
una vez más …
Sos un desastre, sos un error, sos un estorbo, un cero a la izquierda pero mucho peor, sos una plaga, peor que la langosta, sos la parte agria de la leche echada a perder, vasca, nausea, vómito, sos agua estancada, podrida, nido de zancudos, caldo de dengue y chikungunya, sos un onanista, preservativo usado y mal amarrado.

Dejémonos de garabatos y darnos alfalfa a nosotros mismos, el poder del fútbol en estos gloriosos días importa muy poco de la habilidad incipiente del cipote (11 - 12 años) que la viene meneando bien en una escuelita de fùtbol de Izalco, Departamento de Sonsonate ...
Resulta que a la temprana edad de diez años me di cuenta que lo físico no era lo mío… era gordito, usaba lentes, brackets móviles, era pésimo jugando al fútbol y mi papá me peinaba con fleco hacia el costado con vaselina, usaba zapatos ortopédicos y carita de regalón… el combo perfecto del fracaso.


Es un chiste recurrente que Napoleón Bonaparte fuera considerado el "pequeño tirano". Pero ¿sabías que Napoleón no era en realidad inusualmente bajo para su época? Medía entre 1,68 y 1,70 metros según los estándares modernos.