Sos un desastre, sos un error, sos un estorbo, un cero a la izquierda pero mucho peor, sos una plaga, peor que la langosta, sos la parte agria de la leche echada a perder, vasca, nausea, vómito, sos agua estancada, podrida, nido de zancudos, caldo de dengue y chikungunya, sos un onanista, preservativo usado y mal amarrado.
Un Gobierno es un Gobierno,
no es designio
de Dios, sino del pueblo.

La nueva amenaza, afrenta a la que combate Occidente (no todos los países, algunos aliados, de USA) ya no es Al Qaeda, sino el Estado Islámico. El Estado Islámico (conocido hasta hace poco como Estado Islámico para Irak y Siria, o ISIS en sus siglas en inglés) ha pasado por numerosas etapas y ha tenido distintos nombres.
Claro, ahora nos toca agarrar los colores nuestros, de firpenses, ante los tres últimos sucesos y hacer el mea culpa …

La Patria se deshace en chirajos, cada uno se queda con su retazo, ordeñan la vaca hasta vaciarla de leche y luego nuestros “muy intelectuales políticos” pregonan: “No soy culpable, esto es solo persecución política.”

Mi superhéroe perdió su último poder, y cansado, muy cansado, dolorido, se acostó a tomar una siesta … de la que ya no pudo despertar … a pocos días de cumplir ochenta y ocho años.