Sos un desastre, sos un error, sos un estorbo, un cero a la izquierda pero mucho peor, sos una plaga, peor que la langosta, sos la parte agria de la leche echada a perder, vasca, nausea, vómito, sos agua estancada, podrida, nido de zancudos, caldo de dengue y chikungunya, sos un onanista, preservativo usado y mal amarrado.
Un Gobierno es un Gobierno,
no es designio
de Dios, sino del pueblo.

La nueva amenaza, afrenta a la que combate Occidente (no todos los países, algunos aliados, de USA) ya no es Al Qaeda, sino el Estado Islámico. El Estado Islámico (conocido hasta hace poco como Estado Islámico para Irak y Siria, o ISIS en sus siglas en inglés) ha pasado por numerosas etapas y ha tenido distintos nombres.

Madrugué el sábado, era un día extraordinario, así que nonagenario y todo, en pleno 2053, me levanté con ánimo y energías para llevar a mis nietas al plan más trascendental al que podían asistir en su breve vida de niñas capitalinas, con mis noventa y tantos años a cuestas, me acerqué a su recámara y les di el grito de batalla.
Estoy tratando de entender un poco la onda, porque resulta que mis amigos más cercanos, ya panzones y calvos, les ha agarrado la pila de ya no jugar futbol, ya dejar de correr tras la chimbomba … y dedicarse al golf.

Tantos falsos profetas, Apòstoles de la Nada, religiones raras, cultos torcidos, vienen anunciando el fin de mundo hace tanto tiempo, que ya lo tomamos a changoneta … o peor aùn, tal vez el fin del mundo ya fue y no nos dimos cuenta …