
No te necesito, no, no te necesito ni siquiera la mitad de lo que tú te imaginas que te necesito.
Tu piel y toda la belleza que encierra
duerme desnuda, esta noche
entre las sábanas de mi madriguera.

-¿Vos y yo hacemos el amor o simplemente tenemos sexo? Cuestiono él.
-Creo que ninguna de las dos.
Me fascinan tus besos,
fundidos con los besos míos...
Una luz amarilla está encendida sobre el tablero de control de la nave del gobierno del “Profe”. Claro, esta nave espacial boga a la deriva entre las “Nosepuépedes” y la constelación de “Fracasoláctea” … no hay nada que se pueda hacer, nadie le para bola!