
Yo debía tener, a lo sumo diez años, pequeño inquisidor, curioso investigador de cualquier cosa que surgiera, en aquellos veranos eternos, cuando todos los primos, en vacaciones escolares, éramos mandados al campo para “endurecer nuestro carácter”.

En aquellos dorados sesentas, cuando la TV todavía era un elemento selectivo, lejos del alcance de nuestros confines proletarios, barrios obreros de mucha gente y pocas esperanzas, donde los sueños siempre quedaban postergados para fin de mes y de ahí para nunca ...

-De postre tenemos sorbete, pastel de queso, tres leches y tutti frutti - le dice a uno el mesero, pida uno postre o no, en un restaurante.

Para mi gusto musical, una de las mejores composiciones de la era moderna, en contenido musical, pero encierra, líricamente una de las historias más retorcidas, extraídas de la vida real. (Ojo, la vida de su compositor Bob Geldof, también tomaría caminos torcidos a lo largo del tiempo).
Jugador que estaba enfermo, pero ya se mejoró
Salif Sané (Senegal)