
No debe de haber mayor tristeza que la de ser prisionero de tus propios temores, más aún que de tus propios captores …
No debe de haber mayor tristeza que la de no poder confiar en nadie, y mucho menos en los que están al servicio de prestarte una seguridad … confiable.


Lo que pasa es que la culpa la tienen las rockolas, nos mintieron …
Cierto que casi no existen ya, pero re contra ametrallaban con aquello de “Dicen que los hombres no deben llorar, por una mujer que ha tratado mal …” que cantaba un tal King Clave y aparte de diez mil paradigmas herencia de las sociedades patriarcales machistas del siglo pasado … nos vendieron una realidad cambiada.

Si a cada mentira al mentiroso le creciera la nariz como a Pinocho, el mundo estaría lleno de narizones. Es que si el cuento de Collodi se hiciera realidad, imagínese cuánta naricería larga desbordaría nuestro sub mundo, nauseabundo, hediondo planeta de tramposos, mentirosos, farsantes políticos.
Fue una de las figuras destacadas del siglo XX, lo más destacado es, que las cosas podrían haber sido muy diferentes para la política global europea en la Segunda Guerra, y con número inferior de muertos , … si Stalin no hubiera estado presente.

Para nosotros la Patria, según nos enseñaron, es la gesta de los Hermanos Aguilar, José Matías Delgado, Manuel Arce, una porción de tierra con límites que figura en los mapas. La patria no es una ilusión cartográfica.