
Olvidarte mujer, es más difícil que meter un dragón en un frasquito…
Olvidarte es más difícil que cantarle una canción de cuna a un elefante bebé … a puros gritos…

Pocas historias olímpicas, me han seguido repercutiendo tanto, a lo largo de los años, a nivel personal, como la maratón que ganó, en Londres 1908, pero no resultó ganador, Dorando Pietri.

Estando desempleado la mente se te llena de ideas unas buenas y otras malas, por no decir que algunas son peores, la desesperación por encontrar otro trabajo me tenía algo agobiado, era obvio que tendría que buscar uno y rápido, ya que la indemnización que me dieron del trabajo anterior estaba por dar sus últimos suspiros.
El individuo no tenía cara de lunático, nada que ver con esos trasnochados que tratan de venderte cualquier cosa para seguir con su ruta de crack y efedrina … nada que ver.
