
Yo era un perrito de color negro con parches blancos en todo mi cuerpo, fui secuestrado o quitado por unos niños de una camada de 6 perritos que habíamos nacido en plena calle. Me acobijaron en una casa donde era la atención de los niños y los padres, recuerdo que fue una discusión cuando quisieron ponerme un nombre, salieron a relucir nombres de emperadores romanos, reyes, artistas, políticos, al final me pusieron un nombre desconocido y creo que hasta inventado, desde entonces soy conocido como “Blandin”, todos me llamaban por ese nombre: “Blandin”.

En la sala de espera del oculista, Gutiérrez comenzaba a desesperarse, era natural en él, el mundo le parecía cada vez más inverosímil y menos tolerable, desde que le habían detectado esa terrible miopía que le socavaba todo contacto con el mundo exterior.

“No me miren de frente sino tangencialmente, soy un diputado, un quirite al decir del Antiguo Senado Romano, ocupo una curul tal como en épocas del gran Cicerón cuyo ejemplo me motiva …
aunque su austeridad, ejem, no la imito.

Nos complicamos, cuando queremos, porque nos ronca la gana, porque nos gusta quejarnos, porque es un deporte natural ..cuando en realidad el sistema de pago del SITRAMSS es lo más sencillo del mundo …
Ovidio Cherenqueque no era aficionado a la bebida, pero ese martes, al salir de trabajar, fue directamente del periódico donde trabajaba a un pequeño bar que quedaba a dos cuadras …

Hoy si muchachos, es todo o nada, es ganar o ganar, es vivir o darnos por muertos.