
No nos jodas Gustavo, decinos cantando que es una mala broma, otro rumor, nosotros, los mortales, estábamos seguros de que ibas a despertar …

Olvidarte mujer, es más difícil que meter un dragón en un frasquito…
Olvidarte es más difícil que cantarle una canción de cuna a un elefante bebé … a puros gritos…

Pocas historias olímpicas, me han seguido repercutiendo tanto, a lo largo de los años, a nivel personal, como la maratón que ganó, en Londres 1908, pero no resultó ganador, Dorando Pietri.
Entre 1945 – 1950, comenzó en nuestro país, la labor – a veces institucional, como en el caso de Cihuatán, otras veces particular, como en el caso de Tazumal – de preservar, descubrir y excavar los antiguos centros y sitios ceremoniales/habitacionales arqueológicos de nuestro país.

Es una práctica deleznable, que funciona recurrentemente en nuestro país desde hace 50 años e igual que el conejito de Energizer … it keeps going and going and going …

Lo que sucede es que las películas y series de vaqueros (que ya ni salen, por cierto, los cowboys fueron muertos por los “reality shows”), nos metieron mil y un preconceptos en la cabeza sobre el indómito Oeste …
… sobre el Far Far West …